No hace falta que sepas nada del sistema. Contanos cómo venís y te acercamos la esencia que acompaña ese estado.
Es el mismo camino que hacía Bach con sus pacientes, simplificado en dos preguntas. La primera te ubica en uno de los siete grupos emocionales que él definió; la segunda afina dentro de ese grupo hasta llegar a la esencia puntual. Nada de tests de personalidad ni de cuestionarios largos: se trata de cómo venís sintiéndote estos días, nada más.
Está escrito para que puedas elegir sin saber nada del sistema. Vas a leer descripciones en criollo, de situaciones cotidianas, y en general una te va a resultar más parecida a vos que las demás. Esa es la señal.
Cuando llegues al resultado vas a poder leer la ficha completa de esa esencia, compararla con otra que se le parezca, o volver al jardín de las 38 a mirar con calma.